CUANDO VOLVIÓ MI ESPOSO
Luego de pasar la noche garchando con 35 machos trabajando de puta, para el negro Arnoldo...
Llegué a las 5 de la mañana, mi marido había llegado y roncaba en el sofá...
Agotada, me di un baño, me acosté y pensando en lo bien que había pasado… me dormí profundamente...
A las 7 de la tarde me despertó mi marido...
-Perdóname mi amor, pero se enfría una pizza que encargué, después seguís durmiendo... Me dijo...
Me levanté en bolas y fui a la sala, no sabía como disimular, cada paso que daba sentía que me estaban dando un vergazo en el orto.
Pero el imbécil no notó nada solo preguntó...
-¿Desnuda, no te dará frio?...
Tuve ganas de decirle "no guampudo, ahora vivo caliente sintiendo como me hace morisquetas el orto"...
Miraba a mi marido y pensaba, "que dirías si vieras como lo tengo de desjaretado" y me calentaba aún más...
Comimos la pizza, volvimos a la cama y mi esposo casi enseguida se durmió...
Antes de dormirme yo también, sintiendo mi concha inflamada y el culo desjaretado, totalmente emputecida repasé todo lo vivido...
Preguntándome...
-¿Como había llegado a esto?...
Los negros no me habían amenazado, ni chantajeado, no me habían drogado, ni nada raro, nada...
Solo me habían dado mucha pija, pijas de unos tamaños que nunca antes imaginé.
No sé hasta que hora durmió mi esposo, yo me desperté casi a las 8...
Mi marido había vuelto a comprar pizza...
-Te vi tan cansada...
-Gracias mi Amor...
Cuando llegó la noche, pensé que iba a querer cogerme y tendría que fingir que gozaba con su minúscula cosita...
Pero el imbécil ni me habló de sexo, apenas se durmió me fui a la sala, el negro había destapado el putón que tenía adentro, me había garchado y en esa semana me había hecho garchar por más de 50 machos... Me asombraba, pero yo quería más.
Tomé el teléfono ansiosa por más., llamé al negro y cuando atendió... dije...
-Arnoldo- Papito -¿Me podés ayudar?-
-"Putita". -¿Qué querés?...
-Preciso a Mi Macho -Quiero Verga...
-Pero, está tu marido... -¿Qué querés que haga?...
-Mi marido está en otra... -¿Vos podés venir?...
-Sí...
Entonces vení, subí en el ascensor que cuando lo sienta yo salgo y vemos que hacer...
Totalmente emputecida, esperé hasta sentir el ascensor.
En bolas, en el pasillo me prendí a chuponear con Mi Macho, que también llegó en bolas.
-Mirá que no vengo solo, pero no hay drama...
-Son amigos, no pasa nada... me dijo...
Entré al ascensor, miré a los tipos, dos viejos feos, gordos y sucios. Uno me miró y groseramente me preguntó...
-¿Eres tremenda puta, verdad?...
Sintiendo que me calentaba cada vez más, le respondí...
-Sí, reputa...
Se bajó el pantalón y dijo...
-Entonces, mamános la garcha...
Y... ¡¡¡Qué brutas guascas tenían!!!... Bastantes hediondas, pero muy gordas...
Sin importarme lo mal que olían ni lo sucias que estaban, se las empecé a mamar...
En definitiva, ya me estaba acostumbrando a mamar vergas mugrientas...
– Dale putita, límpianos bien la verga que la puta anterior nos la ensució con el culo ... Con sabor a culo, restos de leche resecos en la verga y pendejos, se las limpié lamiendo, chupando y tragándome todo...
Mientras Mi Macho decía...
-Guacha puta, mostrále a los amigos de tu macho como te gusta la guasca...
-Dale, putón mostrále a tu macho como te regalas y te comes los pijones de sus amigos...
-Mostráles que sos una puta come verga... una puta come pija...
Viendo aquel tremendo y gordísimo pedazo, miré al veterano y pasándome la lengua por los labios... Le dije...
-¡¡¡Qué pijudo sos!!!
-¿Te gusta?... me preguntó...
-¡¡¡Sí, me encantan los vergudos!!!
La pinta de degenerados de los dos veteranos, me calentó al punto de dejarme manosear toda...
-¿Y guacha?... ¿Vamos a ver lo puta que sos?...
-¿Porque sos re puta?...
-Sí señores, sí... soy Reputa....
-Qué cajeta tenés qué cajetuda sos... decía uno metiéndome dos o tres dedos en la concha...
-Que orto hermoso decía el otro dedeándome el ojete...
Con los dedos de uno en la concha y los del otro abriéndome el orto, la calentura me dejó fuera de control...
Uno se acostó en el piso pidiéndome que me le subiera encima y me clavara su verga en mi puta pepa...
Me trepé, me embataté la verga en la concha, me dio tres o cuatro pijazos con violencia, abriéndome las nalgas me levantó, me sacó la poronga y me la ensartó hasta lo más hondo en mi dilatado ojete...
Enseguida, el otro veterano pijudo vino por detrás y sin miramiento alguno, me embatató la garcha, también en el orto...
-Aprovechen que hoy es gratis... les dijo... Mi Macho mientras, con su celular me filmaba con las dos guascas en el fondo de mis intestinos...
Yo, buscando el morbo... Dije...
-¡¡¡Ahhh... las doooos!!!... -¡¡¡Me duele!!... aaaahhh noooo!!!
-¡¡¡Son muy grandes!!!, -¡¡¡Sáquenmelas me están partiendo!!!...
Y ellos...
-¡¡¡Calláte pendeja de mierda!!!
-¡¡¡Qué culo más apretadito tenés guacha puta!!!
Realmente me dolían. Eran muy gruesas -
Pero, no aguanté más y entré a decirles...
-Sí señores Así.... Así sí sí...
-Así Hijos de puta rómpanme el orto!!!
.¿Querés más putita?
-Si. Ya les dijo... Mi Macho.... -Aprovechen que hoy es gratis..
-Si bien a fondo, rómpanmelo, que es un culo muy puto...
Sentía como aquellas vergas entraban y salían cada vez con más facilidad y a la vez... más fuerza y velocidad...
Despatarrada en aquel ascensor viejo, (de los abiertos)... Me quejaba descaradamente, sabiendo que me oirían desde los pisos por los que íbamos pasando.
-¿Esto querías? -¿Esto andabas buscando?
-¡¡¡Sí, andaba buscando esto... que me rompieran el culo!!!...
-Sí, aprovechen -Garchenme sin lástima, partanmelo al medio si quieren-
-¡¡¡Sí más fuerte... Las quiero hasta el fondo!!!...
-¿Verdad que soy una buena putita?
-¡¡¡Otra que putita... sos putaza!!!
Los viejos me daban terribles pijazos, diciéndome a gritos
-Te lo rompemos todo...
Cuando me anunciaron... -¡¡¡Te lo llenamos de leche Puta!!!.
Yo dejé de quejarme, para pedirles
–Sí llénenmelo de leche...
- Quiero toda su leche adentro del orto...
- Quiero el culo lleno de leche de viejos feos, gordos y sucios.
Cuando los dos veteranos me llenaron el orto de leche y se detuvieron...
Sin dejarme ni respirar, Mi Macho me agarró de un brazo, me puso en cuatro patas, me embatató la garcha en el orto, y entró a guasquearme...
Me daba como si fuera una cosa...
-Vamos puta aguantá... me decía...
Mis tetas se bamboleaban con cada embestida del negro...
A la vez que le limpiaba la verga a uno de los viejos...
Sentía como el cipote me abría el ojete y le decía...
-Así... más, más...
¡¡¡Sííí negro Pijudo!!!... Dame toda esa garcha... bien a fondo...
Sumergida en un placer animal, sentía que con cada guascazo me arrancaba leche.
-¡Aaaahh!!... ¡Aaahhh!... ¡AAAHHH!!!... - gemía, casi gritando, en un polvo permanente...
Hasta que mi ojete largó dos polvazos uno tras otro, a la vez que me meaba a chorros, y el negro me aflojó un poco.
Uno de los viejos paró el ascensor, no era mi piso, recién en ese instante me di cuenta que uno de los viejos que me había cogido y que había estado mamando era el portero del edificio.
Le pregunté a Arnoldo...
-¿Esto no fue una macana? y mi macho me respondió...
-Guacha, tenía que encontrar alguna solución, justo el estaba en el boliche, y sabiendo que al viejo le gusta mucho la joda, se me ocurrió aprovechar que él trabaja en el edificio y plantearle que nos ayudara...
-Porque tú vas a precisar alguien que este siempre aqui para que te ayude y te cubra... -¿Entendés?...
-Tenés razón... le respondí...
-Claro que de vez en cuando vas a tener que agradecérselo...
-Y sí claro, me imaginé, pero si a vos te parece bien no pasa nada... respondí...
-¿Tu marido seguirá dormido?...
-Sí mi esposo debe estar roncando... respondí...
Enseguida me preguntó...
-¿Vamos un ratito al apartamento de él?
-Sí vos querés ...
-Estaba totalmente emputecida -rabiosa de la calentura
-Quería más joda...
Mi Macho me dijo...
-Yo vuelvo en 20 o 30 minutos vos quédate tranquila ... -¿Si?...
-Pero, yo ¿qué hago?...
-Atenderlos o ¿no querés seguir?...
-Si, yo quiero... pregunté para saber que querías vos...
-Quiero que sigas juntando fama de puta... me respondió...
-Te la dejo le dijo Arnoldo al portero y se fue...
-Luego de llegar al ultimo piso, había que subir unas escaleras de madera hasta el apartamento del portero, el viejo me tomó de la mano y me llevó tras el .
Entramos, no era un apartamento, solo una pieza mugrienta.
El aire una mezcla de olores, a sudor, hedor a pata y ese olor a sexo, caldo de concha y leche de macho que se me estaba haciendo habitual.
En el suelo, un viejo y sucio colchón, lleno de manchas, vaya a saber de qué, encima una amarillenta y rotosa sábana y tres o cuatro almohadas, todo igual de sucio.
Las paredes cubiertas con recortes de revistas porno con un único tema, conchas, culos y tetas.
Viendo el lugar al que me estaban metiendo me sentí aun más puta que en el deposito de los camioneros.
Además ya me imaginaba que a esta pieza la iba a visitar muy seguido...
Al entrar, lo primero que hizo el viejo fue agarrar un cuaderno y en el peinó unas rayas de merca.
Mientras él se desbolaba me jalé un par de rayas más...
Me hinqué, y prendida de su gruesa tranca se la empecé a mamar, saboreando el gusto a mierda que yo misma le había dejado en el ascensor.
Mientras mamaba aquel garchón, escuchaba las groserías y ordinarieces que el viejo mugriento me decía, alabando lo bien que la chupaba y lo mamona que era....
-¡¡¡Que puta, chupa pija sos!!!
-¿Eres una putita mamona?...
-Sííí, soy una putita mamona... Le respondía...
-Soy una puta chupa pija, me encanta la mamadera de verga...
Hasta qué, el viejo me agarró el cuello...
-¡¡¡¡Aaaaaaahhhh sííí!!! Puta de mierda...
-¿Sentís mi leche llenándote la panza?”...
-No podía responderle... porque realmente me la estaba llenando...
después me preguntó...
–¿Tomás una copa de vino?
Eruté con un intenso olor a leche... y respondí...
- Sí por favor, si tenés...
Me trajo una copa, era un vino tinto, berreta y tibio, para quitarme el sabor a pija mugrienta me servirá... Pensé...
Pero no me sirvió, porque detrás del portero llegó el otro...
Más gordo, también un mugriento, asqueroso y también pijudo...
De inmediato se tiró en el sofá de patas abiertas...
—Vení, dijo, y me puso a mamar...
Tenía un espantoso olor a mugre y sudor, pero la pija la tenía bastante limpia, ya se la había limpiado mientras Arnoldo me garchaba...
Sonó el timbre...
- Disculpa, vengo en seguida. dijo el portero...
Yo quedé de rodillas mamando al gordo...
-¡¡¡Cómo me gustaba estar así, usada como una puta, mamando verga y tragando leche!!!...
El portero volvió con cinco machos más, y le preguntó al gordo...
-¿Cuánto podemos cobrarle a estos por una mamada de esta guacha puta? -¿Por lo menos $20 dólares cada uno?...
El gordo mirándome, le respondió...
-Y, lo que ella se haga valer... -¿No?...
-Si a Ustedes les parece, para mí está bien... respondí... Y, recaliente agregué...
-Además la guita será para Ustedes -¿No?...
-Sí claro, se apuró a responder el portero...
-¿Me esperan que vaya al baño? pregunté
-Sí andá... respondieron
El baño tenía un excusado, un balde con agua, una pequeña palangana de aluminio, y un desagradable olor a mierda y meado, Todo eso me calentaba aún más...
"Esta noche, me van a garchar por lo menos 5 machos más...
Si Arnoldo no viene con algunos más...
¡¡¡Dios Mío, Que Emputecimiento tengo!!!" ... Pensé...
Minutos después estaba en bolas, rodeada de machos, manoseándome toda, entre risas y ordinarios comentarios...
-“Guacha puta, yegua regalada, perra alzada”...
Me tenían recaliente y dejándome hacer de todo...
Yo, Recaliente, y recordando los pedidos de Mi Macho...
Empecé a decirles cosas para provocarlos...
-Sí, hijos de Puta, tratenmé como a una cualquiera...
Los tipos viendo mi regalada actitud, entraron a manosearme y chuponear las tetas...
Sus sucios y callosos dedos me sobaban los pezones que, con sus mordidas, sus tirones y pellizcos, se pusieron duros como piedra y muy parados.
Se cansaron de dedearme, de meterme sus dedos toscos y gruesos por todos lados...
Yo, me dejaba hacer de todo, mientras los observaba, los viejos no se podían quejar, todos tenían unas vergas hermosas.
Cuando los machos pararon su manoseo y se despelotaron para la mamada...
El portero me dio a elegir la verga que, además de chuparla, quisiera comérmela...
Yo, Manoseada, Recaliente y Absolutamente fuera de control... respondí...
-Quiero comérmelas todas...
-¿Andaban buscando una puta?...
-Yo soy una puta muy necesitada de verga...
-Háganme lo que se les antoje...
-Cojanme todo lo que quieran...
Uno de ellos me llevó hasta el sofá, me mostró una guasca dura y gruesa, pero, ¡muy gruesa! y riendo me preguntó...
-¿Te gusta lo que tengo para vos?...
-¡¡¡Si me gusta, tenés tremenda pija!!!...
Le respondí...
-Vení, me puso en cuatro patas y sin más vueltas empezó a darme guasca con violencia y sin piedad, mientras otros se la hacían mamar.
Perdí la noción del tiempo y no tengo idea de cuantos polvos me arrancaron, mientras se fueron turnando para garcharme por todos lados, por supuesto que el ojete fue el preferido...
Se aburrieron de garchármelo, mientras uno me culeaba, mamaba a otro y otros se pajeaban hasta que me bañaban en leche de pija.
A dos o tres, los más vergudos, les di mi teléfono a escondidas del portero, para que me llamaran cuando tuvieran ganas de una mamada, una cogida, o una buena
culeada.
-¿Y cuánto cuestas?... preguntó uno...
-A ustedes tres -Si no se entera nadie y ustedes no comentan, muy poco... casi nada... Respondí...
Terminé de decir eso y llegó Arnoldo a buscarme, venía apurado y enseguida salimos para mi apartamento, en el ascensor le conté lo que había hecho, se le paró la verga, me puso en cuatro...
-¿Así que querés más putita?
- Sííí... le dije recaliente... -Rompéme el culo hijo de puta...-Hacéme sentir quien es mi macho... De quien soy la putita...
Me la metía y sacaba a toda velocidad, la poronga me rellenaba él orto llegando a mis intestinos...
-Así... más, más... -¡¡¡Ayyyyy Sííí!!!... -¡¡¡Me gusta tu vergón!!! -¡¡¡Sííí negro Pijudo!!!... -¡¡¡Ay... si... así!!!... -¡¡¡Dame guasca!!!...
-¡¡¡Me Duele y Me Gusta!!!...
- Sííí... Asííí... negro de mierda... partíme el ojete... Sacáme caca... hijo de puta... le decía, babeando de caliente...
-Ay sí te doy leche - Sííí... Asííí... negro de mierda...
- Sííí... te doy leche y te doy caca... Pijudo hijo de puta...
Me la sacó sin acabar y de inmediato, con el ojete desarmado y ardiendo... Me hinqué a limpiársela, la tenía con mucha caca, y se la chupé hasta que me llenó la panza de leche.
Justo en ese momento paró el ascensor, las puertas se abrieron y un matrimonio vecino me pescó en plena mamada de verga al negro..
Cuando bajé del ascensor, al caminar me temblaban las piernas, tenía que abrirlas exageradamente por el ardor que sentía en el ojete.
En el pasillo me crucé con otros dos vecinos, giraron mirándome y los escuché decir...
–Qué guacha puta, ese negro la va a reventar...
Me había pasado de puta, ya estaría enterado todo el edificio...
Entré, llena de leche y meadas fui directo a la ducha.
Después fui al dormitorio, mi esposo seguía roncando... me tiré en la cama junto a él y quedé seca de inmediato.
Desperté cuando ya caía la tarde...
Después la sigo y les cuento...
Chauuu
Un Beso
Tatiana... Tati “La Regalada”
(Protagonista de esta historia )
Agradezco sus comentarios y les recuerdo que si es su deseo contactarme mi email es
noeliaguachita@gmail.com
Pero Por Favor no me traten con respeto, Soy una Puta...

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